Cuando un trader pregunta si una prop firm es seria, casi nunca habla de papeleo. Plantea algo más duro: ¿esta empresa quiere que yo tenga éxito, o necesita que fracase?
Esa pregunta tiene respuesta técnica. Se reduce a dos términos que el sector usa entre sí y casi nunca explica a quien paga: A-Book y B-Book.
B-Book: la firma está enfrente de su posición
En un modelo B-Book, la firma es su contraparte. Su orden no llega a ningún mercado. Se detiene en la firma, que toma el lado contrario internamente.
La consecuencia es aritmética. Si usted pierde, ese dinero se queda en la firma. Si gana, la firma le paga con su propio capital. Sus pérdidas son su facturación.
También explica un patrón que desconcierta a los traders. ¿Por qué algunas firmas redactan reglas que parecen hechas para incumplirse? Cuando el fracaso es ingreso, una regla que cierra cuentas pronto no es un defecto del producto. Es el producto.
A-Book: la firma gana con usted
En un modelo A-Book, la firma traslada exposición real al mercado a través de un proveedor de liquidez. Gana con el spread, con la comisión, o con una parte de beneficios realmente obtenidos, no con el dinero de quienes fracasaron.
El incentivo se invierte. Un trader que aguanta doce meses vale más que uno que revienta en tres semanas, porque sigue generando volumen y beneficio en los que la firma participa. La consistencia pasa a ser un activo en lugar de un coste.
La parte que casi todos los artículos se saltan
Esta es la mitad incómoda, y preferimos decirla nosotros a que usted la encuentre en otro sitio: casi todas las evaluaciones del sector son simuladas, las nuestras incluidas.
En A-Book Funded, las cuentas de evaluación y las cuentas fondeadas son cuentas simuladas, con fondos ficticios. Lo escribimos en cada página de este sitio, no en una nota al pie. Si alguien le asegura que su cuenta de evaluación de 100 000 $ es dinero real en un mercado real, pídale educadamente los extractos.
Hay tres razones corrientes para que todo el sector funcione así. Poner capital real detrás de un trader no probado es caro. También es más lento: la ejecución real introduce slippage y rechazos que hacen menos justa una evaluación. Y un entorno simulado es mucho más fácil de proteger frente a las prácticas que vaciarían de sentido la evaluación, desde la explotación de latencia hasta el hedging entre cuentas.
«Simulado o real» es la pregunta equivocada para una prop firm. La correcta es: cuando le pago, ¿de dónde sale su dinero?
Cinco comprobaciones que responden a la pregunta correcta
Ninguna exige confiar en nadie. Las cinco se hacen en quince minutos, antes de pagar, con cualquier firma. También con esta.
- Lea las condiciones de retiro antes de comprar, no después. Si el reglamento completo está detrás de un registro o de una cuenta, ya tiene su respuesta. Unas reglas que deciden si cobrará deben poder leerse sin haber pagado.
- Busque un número de versión y una fecha en las reglas. Unas reglas sin versión pueden modificarse tras su compra y aplicarse a su cuenta abierta. Una versión y una fecha hacen visible cualquier cambio retroactivo, que es justamente por lo que quien piensa hacerlos no publica ninguna de las dos.
- Busque un compromiso que le cueste algo a la firma cuando lo incumple. «Procuramos procesar los retiros con rapidez» no cuesta nada. Un plazo anunciado con una penalización anunciada es una promesa con precio, y solo la escribe quien cuenta con cumplirla.
- Mire qué publica la firma sobre sí misma cuando no la favorece. Países excluidos, prácticas prohibidas, qué pasa con su cuota si fracasa. Una firma que solo publica sus virtudes ya le ha dicho con qué mitad de la historia se siente cómoda.
- Haga una pregunta difícil al soporte antes de comprar. «¿Las cuentas fondeadas son simuladas?» es buena. La respuesta, y su rapidez, le dirán más que cualquier página de reseñas.
Dónde estamos nosotros, exactamente
Una respuesta vaga aquí no valdría más que ninguna respuesta. Esta es la forma exacta.
- Cuentas de evaluación: simuladas, con fondos ficticios.
- Cuentas fondeadas: simuladas. Las recompensas se calculan sobre su rendimiento simulado y se pagan en euros reales.
- Tier 3 del plan de scaling, A-Book Trader: la estrategia de un trader cualificado se replica en mercados reales con el capital propio de la empresa. Es discrecional: no es un derecho que se desbloquee alcanzando una cifra.
- La plataforma propia, A-Book Trader, está conectada directamente a nuestro flujo A-Book: allí el spread, la latencia y el slippage son los mejores. Las cuatro plataformas de terceros pasan por una API externa y tienen su propio suplemento.
No afirmamos, por tanto, que su cuenta fondeada se ejecute en un mercado en vivo. No es así, y quien le diga lo contrario de la suya o se equivoca o cuenta con que usted no pregunte.
Lo que sí afirmamos es más estrecho y comprobable: nuestro ingreso se construye replicando a los traders que duran, con nuestro propio capital, y no cobrando cuotas a los que fracasan. Por eso las reglas se publican enteras, por eso llevan versión, y por eso nuestro compromiso de retiro tiene un precio cuando lo incumplimos.
Qué cambia esto para usted, en concreto
| Lo que intenta averiguar | Dónde mirar |
|---|---|
| ¿Esta firma necesita que yo fracase? | De dónde sale su ingreso: de cuotas, o de una parte de beneficios reales |
| ¿Pueden moverse las reglas bajo mis pies? | Un número de versión y una fecha en el reglamento |
| ¿Me van a pagar de verdad? | Un plazo anunciado, y una penalización anunciada si se incumple |
| ¿Mi cuenta es dinero real? | Casi con seguridad no, en ninguna firma. Pregunte cuándo entra el capital real |
| ¿Esta firma esconde algo? | Lo que publica y no la favorece |
El modelo no le dice si una firma es honesta. Las hay honestas en ambos lados, y de las otras también. Lo que el modelo le dice es hacia dónde empuja la presión cuando las cosas se tensan, y eso conviene saberlo antes de pagar, no después.
